14 de octubre de 2010

Dime a qué huele el viento.


Unos cuantos veranos atrás, conocí a un personaje muy peculiar mientras disfrutaba, junto a la soledad, de mi café matutino.
El desconocido se me acercó para preguntarme, cortésmente, si podía dejarle oler lo que estaba bebiendo. Asentí extrañada diciéndole que podía oler aquella taza tanto como quisiera a pesar de que tan sólo contenía café. Tras oler durante varios minutos la bebida con los ojos cerrados, sacó de su maletín un pequeño frasco que llenó, ante mis ojos, de lo que a mi me pareció ser aire. Seguidamente lo etiquetó con una diminuta etiqueta que rezaba una única palabra: ‘’Café’’.
‘Perfecto’-me dije.- un loco anda suelto y tú has sabido dar con él. Para colmo ya puedes irte despidiendo de tu querido café. ’’
Pero, una vez acabado el proceso meticuloso del etiquetaje, me devolvió mi café intacto.
‘’No estoy loco’’-Me aseguro sonriendo-‘’Tan sólo soy un simple Ladrón de olores. ’’
Por muy loco que estuviera aquél desconocido me pareció un personaje bastante interesante. Sentí pena al perderlo de vista, en un abrir y cerrar de ojos había desaparecido por completo de mi campo de visión.

Días más tarde, subí hasta el mirador que había a escasos kilómetros de la playa. Desde ese espacio se podía admirar el pueblo al completo, era mi rincón secreto para evadirme del mundo. Fue ahí donde el Ladrón de olores y yo volvimos a encontrarnos.Inmóvil y de espaldas a mí, observaba el mar con los ojos cerrados.

-¿Hoy a quién le robas?-Le susurre en la oreja, en un intento, pésimo, de asustarle.
-Hoy le robo su olor al viento.-Me dijo abriendo los ojos y despertando de un profundo letargo.
-¿Al viento?-Me reí- Pero si el aire es inodoro.
-¿Eso crees? Él es uno de mis mayores enemigos puesto que compartimos una misma afición: robar fragancias. Ya verás, cierra los ojos. Imagina que te robo todos tus sentidos a excepción del olfato. ¿Ya? Bien, ahora dime a que huele el viento.

Como me dijo, cerré los ojos intentando concentrarme tan sólo en los olores que podía captar.
-‘’Frescor’’-Le dije, fue el primer olor que inundó mi mente.
-¿Frescor?-Repitió- Aún no has aprendido a catalogar los olores como es debido, amiga, pero no te preocupes, todo a su debido tiempo. Ese olor a frescor es el olor del mar, el olor del oleaje borrando las huellas que los enamorados dejan a su paso en la orilla, es el olor de los peces bailando entre sus aguas. ¿Qué más hueles?-Me dijo, instigándome a seguir.
-Huelo a dulzura. Pero no se de donde puede salir.-Le contesté, desconcertada.
-Hay un jardín enorme de madreselvas no muy lejos de aquí, el viento ha sabido robar su olor y traértelo hasta aquí. Solo para ti. Fíjate bien, ¿No hueles la humedad de la tierra bajo tus pies? ¿No hueles el rocío descansando sobre el follaje? ¿La madera de una fogata crepitando bajo la danza de las llamas no muy lejos de aquí? Yo soy capaz hasta de oler los rayos de sol calentando tu piel. Pero eso es la práctica amiga mía, y es algo que se adquiere con el tiempo.





12 de octubre de 2010

Vacío


Ando buscando algo que creía tener pero que no consigo encontrar.
¿Acaso un ladrón me lo robó sin que yo lo advirtiera?
Probablemente lo perdí dejándolo olvidado en un banco. Para que negarlo, soy bastante despistada.
O tal vez nací sin, y estos años he estado viviendo de los sueños en lugar del aire.
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Nominada por The Gossip Eye (Inventora de ''Artistic Blogger'')

Mis 5 seleccionados
Retorno a Manderley
Por sus increíbles homenajes a todo tipo de personajes y películas: Amplios reportajes de imágenes y selección de frases que no deben caer en el olvido.
Azúcar y Ceniza
Porque pasar por ese pequeño rincón cada día ya se ha convertido en una necesidad. Sabe escoger siempre las palabras adecuadas y la manera correcta de jugar con ellas.
San-Chan!
Porque siempre consigue encontrar frases y palabras para hacerte reflexionar y porque nunca le faltan palabras dulces para regalar.
Pequeñas Miradas
Aunque actualmente este inactivo lo nomino porque en su blog aún no he encontrado una entrada que no me guste. Las fotografías hechas por el mismo sobre ''el pequeño viajero'' son muy originales y las frases que escribe me dejan siempre sin palabras.
The Gossip Eye
Porque es mi coleccionista preferida. Cuando se enamora de unas palabras no descansa hasta darles la imagen adecuada. Me encantan sus fusiones de fotografía&palabras. Y porque siempre está ahí.

Las reglas son sencillas.
Si eres uno de los elegidos,
solo tienes que publicar la imagen en tu blog
y dárselo a 5 que te parezcan artísticos.
Y si quieres, decir el por qué de tu elección.

10 de octubre de 2010

Prospera, feliz y fugaz.

En un periodo de tiempo indefinido existió una niña de sonrisa dulce y trenza oscura como la noche. Una tarde, un peculiar personaje se cruzó en su camino.
Ella, como de costumbre, jugaba con la soledad en un parque cuando se sintió observada por un extraño anciano de negra chistera. Enseguida le preguntó, creyéndolo mago, si sería capaz de sacar un conejo de ese inmenso sombrero pero, como respuesta, tan solo recibió una sonrisa por parte del anciano.
Con el tiempo y apenas unas pocas palabras, la pequeña se ganó la amistad de aquél extraño personaje. La última vez que vio a su amigo lo encontró pacientemente sentado en un banco hablando solo. Cuando, curiosa, le preguntaba con quién mantenía esas largas conversaciones el respondía que tan solo hablaba con el viento. A modo de despedida, el anciano le comunicó que quería hacerle entrega de un regalo muy especial, animó a la niña a que le pidiera aquello que más anhelase en el mundo. Sin pensárselo dos veces ella contestó que quería una puerta de salida a todos sus futuros problemas y, como respuesta a su petición, recibió un pequeño frasco lleno de un denso líquido azabache. Cuando levantó los ojos del pequeño frasco, el anciano ya se había ido sin tan siquiera despedirse.

Pasaron los años con rapidez, frente a todo problema que se presentase en el camino la pequeña recurría a aquel preciado regalo que guardaba como un tesoro, bajo llave.

Fueron tiempos felices.

Una noche, la niña de trenza azabache y sonrisa dulce se acostó en su cama despertándose a la mañana siguiente siendo una anciana de cabellos blancos como la nieve. Recostado sobre el borde de su cama se encontraba su buen amigo de la infancia, el hombre anciano de la chistera. A él, los años no parecían haberle pasado factura.
‘‘¿Cómo has vivido estos últimos años?’’-Preguntó, cortésmente, el anciano.
‘‘He vivido una vida prospera, feliz y fugaz’’.-Contestó ella sonriendo-‘‘Y todo gracias a tu regalo’’.-Añadió. El anciano, como antaño, le regaló una de sus reflexiones:
‘‘¿Estas segura que has vivido una vida feliz? Y menos aún, ¿Prospera? Has vivido una vida regalada, sin complicación alguna. Cuando un inmenso muro te obstaculizaba el camino, en lugar de ideártelas para treparlo, lo esquivabas cobardemente. Los obstáculos no estaban ahí para no dejarte avanzar sino para hacerte más fuerte a medida que aprendieras a esquivarlos. El camino corto es el más fácil pero no es siempre el correcto.’’

Se colocó con elegancia su sombrero y levantándose lentamente de la cama se fue, esta vez, para no volver más.


2 de octubre de 2010

Dejémoslo en manos de la suerte.


¿Para qué perder el tiempo buscando?
Si estamos destinados a encontrarnos,
nos encontraremos.

***

Lo que no llegará al final serán mis pasos, no el camino.
¿No ves que siempre vas detrás cuando persigues al destino?
Siempre la mano y no el puñal, nunca ''lo que pudo haber sido'',
no es porque digas la verdad, es porque nunca me has mentido.

No voy a sentirme mal si algo no me sale bien,
he aprendido a derrapar y a chocar con la pared.
Que la vida se nos va, como el humo de ese tren,
como un beso en un portal, antes de que cuente diez.

Antes de que cuente diez, FyF.

27 de septiembre de 2010

Los pequeños placeres


Me da la impresión que nada va bien. O tal vez es que todo va mal.
Podría contar con los dedos de una mano las escasas razones que me quedan para sonreír. Una de ellas me la enseñó la Señorita Poulain y consiste en cultivar el gusto por los pequeños placeres de la vida, en mi caso: El olor de café recién hecho por las mañanas, dormir con el sonido de la lluvia, sentir admiración por los objetos antiguos, disfrutar de los escasos minutos de reflexión bajo el agua fría de la ducha y coleccionar sueños extraños. (Entre otros muchos, claro.)
Las demás razones por las que vale la pena sonreír en estos momentos me costaría incluso recordarlas pero sé del cierto que el gusto por los pequeños placeres de la vida siempre conseguirá robarme una sonrisa.

***

Dicen que el mundo resultaría ser un lugar muy solitario sin aquella persona que consigue robarnos una sonrisa sin pretenderlo.

20 de septiembre de 2010

Fábrica de sueños


¿Qué hay peor que sentirte impotente, saberte incapaz de hacer algo?
¿Qué hay peor que asumir que has de limitarte a observar pues no se te ha permitido actuar? ¿Qué hay peor que querer algo con demasiada intensidad pese a saber que nunca será tuyo?

Querer y no poder.

Es esta constante impotencia la que nos obliga a las personas a refugiarnos en un mundo de ensueño dónde nos es posible alcanzar aquello que en la vida real no nos atrevemos ni siquiera a desear. Recientemente he descubierto que en el mundo todavía hay personas incapaces de ello. Gente que, por algún motivo u otro, jamás aprendieron a soñar. Quizás porque no se atrevieron o no lo creyeron necesario, tal vez porque no encontraron a la persona adecuada que les supiera enseñar.
Es por esto que me he aferrado a la absurda idea de construir una fábrica de sueños.
Sonará estúpido e infantil pero, ¿que sería de esta vida sin los sueños? Protagonizaríamos una vida sin sentido pues ésta carecería de un mundo donde poder refugiarnos de vez en cuando e intentar ser felices.
Gracias a esta fábrica de sueños la persona más desgraciada de la faz de la tierra lograría sentirse por primera vez afortunada. Aquella persona cuyo estómago apenas conoció qué es la comida, nunca más volvería a pasar hambre. Aquél que se vio obligado a observar la vida desde su silla de ruedas, como si de un mero espectador se tratase, se pondría en pié y nunca más se volvería a sentar. Aquél anciano que con tristeza y añoranza observaba a los niños correr, abandonaría su bastón para correr junto a ellos como antaño: como si sus piernas desconocieran que es el cansancio. Aquél que tan sólo se atrevió a soñar con alguien con quien poder hablar, olvidaría por completo el significado de la palabra soledad.
Algún día, cuando descubra la manera exacta de cómo hacerlo, construiré una inmensa fábrica de sueños para que aquellos a los que la vida les ha dado la espalda encuentren refugio en ese mundo de ensueño y puedan, por fin, ser felices.

15 de septiembre de 2010

Jugando a intercambiar miradas

Éramos como desconocidos que se conocen muy bien...
Big Fish

Deambulas por la calle perdida en tus pensamientos, cavilaciones y alguna que otra desvariación. Cruzas reiteradamente miradas con extraños que, como tú, avanzan perdidos en sus pensamientos mientras sus pies, involuntariamente, recorren el camino que tan bien conocen. Entre el caos de miradas desconocidas reconoces alguna que otra cara que te resulta familiar.

Sabes a la perfección que nada más salir de casa te encontraras al pizzero italiano de la esquina intercambiando palabras con el portero de la casa de al lado. -¿De qué estarán hablando?- te preguntas siempre en cuanto los ves manteniendo lo que parece una entretenida conversación. Como cada mañana, pasas por delante de la frutería dónde el señor con cara amable está concentrado, como de costumbre, preparando a contrarreloj los pedidos y distribuyéndolos en cajas de cartón para poder repartirlos a tiempo. Nada más pasar la frutería esta esperándote pacientemente el señor mayor al que has cogido tanto cariño, el portero de la casa de los cristales oscuros. Llevas más de 7 años pasando por delante de ese oscuro cristal y no ha habido día en que no lo hayas saludado. Lo haces por costumbre, porque es un completo desconocido para ti, nunca habéis intercambiado palabra alguna, ni siquiera conoces su nombre pero el día que no está ahí para devolverte el saludo y dedicarte una sonrisa te sientes triste. Tienes calculado que a las 8:30 el hombre de la esquina de la librería estará ahí de brazos cruzados observando a los transeúntes cruzar el paso de peatones con su peculiar mirada fría y calculadora. El padre fumador de los dos hijos de mirada dulce te lo encuentras, cigarro en mano, un poco más adelante. Siempre que lo ves piensas que alguien debería sugerirle dejar de fumar. Si te encuentras a la chica de mirada triste antes de llegar a la parada del autobús significa que estás llegando tarde, como de costumbre. Cada día, cuando la ves, piensas que tal vez mañana la verás por fin sonreir, seguro que tiene una sonrisa preciosa.

Y como éstas, otras muchas personas más que forman una larga lista de extraños, auténticos desconocidos, que consideras parte de ti porque, si una mañana no están ahí, te preguntas dónde estarán y si al día siguiente volverán a estar esperándote en el sitio de siempre.
Esperándote para jugar a intercambiar miradas, como de costumbre.


¿Hacia dónde ir?


Años atrás eras capaz de hallar una pizca de armonía y equilibrio en el caos más absoluto, encontrabas un ápice de luz allá dónde la oscuridad todo lo bañaba.
Ahora, esa misma oscuridad, te está ahogando.

Tiempo atrás la vida te presentó diversos dilemas que, de una manera u otra, supiste afrontar escogiendo un camino y una dirección determinada, tomaste una serie de decisiones que hoy no son más que vestigios del ayer.
Lo que no sabias por aquel entonces es que las elecciones que tomaste en su día, y quizás demasiado a la ligera, estaban formando un sólido laberinto en el que te verías atrapado tarde o temprano. No supiste jugar bien con las cartas que te repartió el destino y, como consecuencia, ahora te encuentras vagando por la vida sin rumbo aparente. Te hallas inmerso en el corazón de un profundo laberinto que tú mismo has construido mediante tus elecciones sin ni siquiera tener constancia de ello. Tienes la sensación de estar atrapado en el núcleo de un inmenso remolino del cual te es imposible escapar pero, a pesar de todo, avanzas paulatinamente entre la confusión, escogiendo al azar las que crees son las mejores direcciones para guiar tus pasos, pero muchas veces esa elección que parecía tan acertada en un principio resulta acabar siendo no más que una sólida pared impenetrable.

Una nueva elección equivocada.

Tras tropezaete reiteradamente con estos obstáculos en el camino que dificultan tu avance te empiezas a preguntar si vale la pena seguir adelante. Pese a esto, sacas fuerza de donde no la hay y prosigues tu camino. Te levantas una vez más del suelo pese a saber que estas destinado, tarde o temprano, a caer de nuevo.


12 de septiembre de 2010

Inténtalo













Despertarte. Levantarte. Sentir que sigues vivo. Ver que aún respiras. Aceptar tu vida. Creer que sigues teniendo una salida. Huir. Buscar. Lugar. Espacio. Tiempo. Querer tener lo imposible. Acordarte de aquel sueño. Entender que sólo es eso, un sueño. Tener éxito. Disfrutar de esa energía. Intentar despejar la mente. Pensar con claridad. Calla. Observa. Espera. Anda. Corre. Aguanta el momento. Mira como puedes, ves?. Sé que sí, sé que ahora, sé que tu... Pasos. Risas. Llantos. Besos. Dramas. Bromas. Penas. Sabes que lo sé, sabes lo que sé, aunque no sepas que lo sabes, sabes que yo también lo sé. Canto. Cuento mis momentos. Lento. Aguanto. Avanzo. Intento. Sigues pudiendo? Sigues conmigo?

 

GG. ( ya sabes quién soy ;)

6 de septiembre de 2010

Tu mente es la escena del crimen

Estás esperando un tren,

Un tren que te llevará lejos.

Sabes dónde quieres que ese tren te lleve,

Pero no donde te va a llevar.

Pero no te importa.

¡Dime por qué!

¡Porque estaréis juntos!
-Origen-